domingo, 25 de noviembre de 2012

Sombra o Shadowboxing: qué es y para qué sirve


La sombra o shadowboxing es un útil ejercicio que permite entre otras cosas trabajar la fluidez y perfeccionar la técnica al golpear. 

¿Qué es?

A grandes rasgos, consiste en combatir contra un enemigo imaginario. Tal como si se estuviera realmente peleando, se adopta la postura, en guardia, se hacen desplazamientos, se golpea y se evaden golpes. Como es obvio, uno elige la intensidad con que se hará este ejercicio, así como la “reglamentación”: así, se puede hacer sparring sólo de boxeo, sólo de patadas, “parcelando” los golpes o usando sólo el tren superior o inferior, o puede hacerse sombra usando el cuerpo completo, con todos los golpes que contempla el arte marcial específico que se practica. También, obviamente, uno se puede abocar a practicar sólo un golpe que le resulte dificultoso, y la sombra es una gran manera para mejorar.

¿Para qué sirve?

La sombra o shadowboxing tiene diversos usos:

Como calentamiento: Es un excelente ejercicio para entrar en calor, al comenzar un entrenamiento. Esto porque se hacen los mismos movimientos que se harán durante el entrenamiento, por lo cual son exactamente los mismos músculos y articulaciones los que se empiezan a trabajar. Pero, como mencioné, uno elige la intensidad con que realiza la sombra, y así puede partir suavemente, y de a poco incrementar por ejemplo la velocidad con que se realiza un golpe, o la altura a la que se desea patear, permitiendo que el cuerpo se ajuste adecuadamente para el ejercicio que se pretende realizar.

Para trabajar la fluidez: También la rapidez. Al hacerse sólo, la sombra permite que uno haga más fluidos los movimientos, ya que no hay un compañero a cuyo ritmo adecuarse, ni un rival que “entorpezca” en cierta manera lo que estamos haciendo. No es necesario nada más que contar con espacio suficiente, y empezar a golpear. Haciendo sombra se pueden trabajar distintos golpes, combinándolos en secuencias que pueden ser más o menos largas, tantas veces como sea necesario, hasta lograr que la combinación salga de manera natural. Esto después se podrá llevar a cabo en focos, o en un combate real, y los movimientos practicados tantas veces al aire ya resultarán fluidos, pero se estará golpeando un objetivo real.

Para perfeccionar la técnica: En esta ocasión es más importante utilizar un espejo para observarse, y corregirse uno mismo la técnica. Como mencioné anteriormente, hacer sombra es combatir, por lo que casi todo lo que uno hace en un combate real, y que muestre deficiencias, puede ser mejorado a través de la sombra: Desplazamientos, golpes, postura, guardia. Muchas veces será necesario que otra persona, como el maestro, sea quien note las fallas y haga las correcciones necesarias, pero una vez que se haya tomado nota de ellas depende de uno seguir frente al espejo practicando cada golpe cuantas veces sea necesario para lograr la mejor ejecución posible. Es importante notar en este punto, que al hacer sombra es cuando mejor se puede ejecutar un golpe, ya que no hay nada que lo frene: no se hará contacto con nada por lo cual se puede realizar el movimiento completo. 
Una buena ejecución de un golpe haciendo sombra garantiza una ejecución igualmente buena  al momento de golpear un objetivo real. Otro punto esencial acá es recordar siempre que se debe dar el mayor realismo posible a la sombra. No es sólo tirar golpes al aire, deben “dirigirse” a algo, o no tendrá mucho sentido el ejercicio. Una buena idea es ver nuestro reflejo en el espejo como a nuestro oponente. Así uno visualiza un objetivo, y sabe dónde está la cara, dónde está el cuerpo de quien pretende golpear y apunta los golpes hacia donde uno desee.

Fuente: Guioteca

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